Soy un apasionado del entrenamiento de Fuerza, obsesivo del Movimiento y el Rendimiento.

Mi premisa fundamental es mejorar la calidad de movimiento, devolver al individuo patrones de movimiento saludables antes que buscar rendimiento, alejando la posibilidad de lesiones y extendiendo las posibilidades de persistir en el entrenamiento.

En 1999 fundé Corpo São Entrenamiento Inteligente, aludiendo al concepto de Inteligencia de Jean Piaget como la capacidad de adaptación del individuo ante el medio y las circunstancias, por lo tanto, el entrenador debe realizar ese proceso de asimilación y acomodación ante cada individuo que se le presenta, para poder prescribir un entrenamiento en consecuencia.

Bajo esa consigna creé un espacio de entrenamiento que difería radicalmente de los gimnasios comerciales de la época, sin máquinas, sólo con cargas libres y espacio para desplazarse, alejándome así de la tendencia “culturista” imperante desde los 80´s.

Hoy Corpo São se ha convertido en mi trinchera y laboratorio, paso más horas ahí que en mi casa. Barras y discos olímpicos, kettlebells, plataformas, jaulas de potencia, bandas de suspensión, medicine ball, fit ball, vallas, conos, escalera coordinativa, power rope y algunas bolsas búlgaras hechas con viejas cámaras de auto rellenas de arena son los instrumentos que día a día utilizo con amas de casa, oficinistas, deportistas de fin de semana, luchadores de MMA, rugbiers, judokas, jugadores de Voley, Tenis, etc..

Soy un permanente cuestionador de paradigmas y fanatismos y sostengo que si no soy capaz de transmitir de manera simple algún concepto, es que yo mismo no lo he comprendido realmente.

“El Diablo habita en los Detalles”, por eso siempre digo que para ser buen Entrenador es necesario ser un observador obsesivo.